ZONA FRANCA



“Paradójicamente, Europa se despide del “siglo breve” del holocausto y del genocidio poblada de Centros de Internamiento.”

H. Silveira en: “La Unión Europea, los refugiados y los inmigrantes ilegales, los sans papiers, clandestini...”


El conjunto de fotografías que componen la serie “Zona Franca” son el resultado de mi imposibilidad de documentar el Centro de Internamiento de Extranjeros de la Zona Franca.


Documentar la existencia de ese Centro y procurarle así mayor visibilidad social, fue el objeto inicial de mi visita a la Zona Franca. Buscaba imágenes con las que acompañar una conferencia sobre la inmigración.


Para poder tomar fotografías desde las calles de la Zona Franca, tuve que obtener un permiso del Consorcio de la Zona Franca, pues de otro modo los guardias de seguridad que patrullan la zona tienen orden de impedirlo.


Pero la autorización solicitada a instancias policiales, telefónicamente y por escrito, para poder mostrar el CIE (Centro de Internamiento de Extranjeros) a través de fotografías, fue reiteradamente denegada.


De este modo comprendí que, si bien no podía mostrar su interior, documentar con imágenes el lugar donde se encuentra el CIE de Barcelona podía arrojar alguna luz sobre el tipo de racionalidad que concibe estos instrumentos de control y represión de los movimientos migratorios.


En su artículo “Cuando el humillado mira al humillado” , Georges  Didi-Huberman comenta la labor de documentación del campo de concentración de Bram, que Agustí Centelles hizo durante su internamiento allí, en el año 1939. En un momento dado de su comentario, G. Didi-Huberman afirma que esa tarea  “por tanto, es forzosamente una mirada desde dentro: lo que esta fuera del campo de la imagen, sigue siendo el campo mismo.”


De un modo diametralmente opuesto, podría afirmar de mi serie de imágenes que son, en su conjunto, el “fuera de campo” de unas posibles fotografías nunca realizadas dentro del Centro de Internamiento.


Elegir la Zona Franca, un parque de operaciones logísticas a medio camino entre el puerto de Barcelona y el aeropuerto del Prat, en la periferia de las periferias urbanas, un lugar sembrado de fábricas, naves industriales y almacenes, un lugar de continuo movimiento de camiones, contenedores y mercancías , como “el lugar” en el que ubicar un Centro de Internamiento de Extranjeros, deja patente hasta qué límites llega la cosificación del inmigrante, del “sin papel”, que espera en ese encierro transitorio su próximo traslado a otro centro o su repatriación.